Poesías y el Arte
Mi Barrio - Mi Madre - No somos Dios - Sol ardiente - Será - El grito en mi oscuridad - Tus ojos cerrados - Si Yo pudiera -
- Cien Noches - Mi Amigo - Los miedos - Dios a orillas del camino - Dios dime porque - El Elegido -
Mi barrio
AUDIO PrincipalFuiste mi barrio querido,
Por eso tanto té extraño,
Cuanto daría por volver,
A vivir aquellos años.
Añoro tus calles de adoquín y de tierra,
Donde he, jugado toda mi infancia.
Palpitan en mi alma todos los recuerdos,
Recuerdos queridos, que llenan mi vida
Te acuerdas para esos carnavales,
Junto a la victrola llorona.
Bailando y bailando Tangos y milongas
Entonces de ella me enamore,
Y por primera ves, mi corazón palpitó.
Y con el alma en un hilo,
Temiendo que ella,
Me fuera a decir que no
Cuantos años han pasado,
Cuantos romances perdidos,
Cuantas pibas adorables,
Que pasaron por mi vida,
Dejando huellas y heridas.
Hoy lo veo todo cambiado,
Con escapes de autos y bullicio.
Ya nadie conoce al vecino
Están todos demasiado ocupados.
Ya no hay campanas de tranvías,
Los pebetes no se juntan en las esquinas,
A cantar sus temas preferidos.
Ya nadie deja las puertas abiertas,
Todos están encerrados tras de rejas.
Pobre mi barrio querido, adonde as ido a parar.
Barrio humilde y sencillo,
Fiel reflejo de tu gente.
De purrete camine tus calles,
Me enseñaste los secretos de la vida,
Ella desvió mi rumbo, y por años te dejé en el olvido.
Y hoy de regreso vuelvo a verte,
Y no están ni tus calles ni tu gente.
Tus calles de adoquín y de tierra
Todo lo que hay son parques y cemento.
18/05/03 Fco. H. Figueroa
Mi Madre
AUDIO Cien veces me fui, cien veces volví,
Vos madre siempre estabas allí,
Al estar lejos cuantas veces pensé
Que algo a vos te podía suceder,
Al volver mi angustia se disipaba
De verte otra vez, siempre esperándome
Siempre te tuve cuando te necesité
Quiero devolver todo y de pequeño estar
Tengo las caricias de tus manos,
Recorreré de regreso el camino vivido
Ayer cuando te vi madre querida
Yo, crecí de golpe madure
Vi la realidad de tu destino y su final
Por mi mente pasaron etapas de mi vida
me resistí a perderte, salí a la calle
Desesperado a preguntar por que.
Me dijeron que debía aceptar
Las reglas de la vida y su destino
Que no debía conservar pesadumbre
Que la culpa no la tiene nadie
Es parte en él transito por la vida,
Debía continuar, mirar adelante,
De tu vientre me diste alas para volar
Parece demasiado duro en principio
hoy más tranquilo me someto a su voluntad
La sabiduría de crecer, estar con ella al final
No quiero que mis lágrimas empañen
La visión de su largo camino.
Diciembre de 1989
Francisco H. Figueroa
No somos Dios
AUDIO Somos, una gota de agua
Expandida por El universo,
Aún creyendo ser Dios
Dependemos de un. gramo de metal.
Incertidumbre La nuestra,
Mirar El universo no saber que, és.
Si pudiéramos conocernos mejor.
aún sabiendo lo que somos
Mirar nuestro retrato verdadero
y con El, poder hablar,
Meditar sobre el pasado
Dialogar con el futuro.
Erigir toda clase de proyecto,
Con pensamento verdadeiro.
Usando lo que a La mano tememos
Al final dar por terminado el cometido
Incierta la iniciativa del hombre,
Sin conocer la dirección del camino
Por más que mira y mira,
El horizonte en una línea termina.
Enriquece sus propias virtudes
Saca sus sueños de la galera,
Pues para El, es lo acertado.
Y como un Quijote arremete contra todo.
Francisco H. Figueroa
Sol Ardiente
AUDIO Vibra en mi espíritu
Como un sol ardiente
El recuerdo de aquel día
De nuestro encuentro
Cuando al pasar rozó
Tu cuerpo con el mío
Cayéndose tus cosas
Por lo que pedí disculpas
Al levantar tu cara vi,
Tus grandes y hermosos ojos
Tu nariz pequeña y sus pecas
Que me dejaron sin habla
Con amplia sonrisa dijiste
No, no es nada gracias,
La luz de esos grandes ojos penetró,
En lo profundo de mi ser.
Angelical y dulce melodía,
Escuché en el suave sonido de tu voz
Un bálsamo invadió mi cuerpo
Que produjo una agradable desazón
Pero oculte mi arrebolada cara.
El sol nunca mas brillo como entonces
Porque ese día fue él más feliz de mi vida
16 de Octubre de 2003
Francisco H. Figueroa
SERÁ
Antes, hoy, después
Quien sabe cuando será,
Llegar para estar,
Continuar, seguir presente
Romance eterno,
Vive en el silencio.
Recuerdos de hoy,
Las delicias de ayer.
Confusión espiritual,
Amar solo amar,
Agua fresca para
El alma pura.
Bello sueño de Hadas,
Vara mágica que toca al Ser.
Puerta divina
con sus trompetas llamando
Cierra los ojos y ve,
La luz interior.
Julio de 2000 Francisco H. Figueroa
El grito en mi oscuridad
AUDIO Mi grito en mi noche, en la noche del alma.
Poder gritar a pleno, sin barreras, sin miedo.
No importa sí no escuchan, el grito es, solamente mío.
Me siento, reconfortado, he podido gritar su nombre,
En la montaña, en su cima,
Creí, que allí me escucharía.
Me encuentro solo, libre, el silencio lo llena todo,
mi pecho amaga a reventar por continuos golpeteos,
Emigran pensamientos y razón,
Ya no me encuentro aquí, en profundo letargo viajo,
Asusta la noche, su oscuridad
Pudiera ser, de estar acompañado
Noto su presencia, sin verlo.
Escucho el crepitar de su azufre,
Tengo miedo, se me figura a, profundidades sin final.
escucho ruidos voces y risas,
Gemidos grotescos en mi desazón.
Pienso que estoy muriendo, y cayendo,
Busco la luz, el túnel del que hablan
Nada veo, la pregunta llega,
Donde quieres ir, hombre en desgracia,
mi repuesta es rápida, a la quietud,
Al descanso, escucho la risa cruel,
Quietud, descanso, no por este camino,
Vuélvete y espera en tu lugar,
Vienes del descanso y la quietud,
Ese es el cielo, aquí el Infierno.
Miércoles, 03 de diciembre de 2003
Francisco H. Figueroa
Tus ojos cerrados
AUDIO El espanto en mis ojos
Al ver los tuyos cerrados.
Dolor inmenso el de mi alma
Al verte así partir.
El furor, estremeció mi alma,
Y grité, desesperadamente tu nombre.
Hoy deambulo como un ser abandonado.
Porqué, me castiga así el cruel destino.
Si al llevarte, quedo solo y sin consuelo
Como podré sobrevivir con esta desdicha
Eres mi compañera en los recuerdos,
Estas a mi lado todas las mañanas.
Y en las noches, después de mis desvelos
Te acomodas a mi lado y me ayudas a soñar
En mis sueños, tu sonríes,
Rememoro los tiempos pasados.
Tu frágil silueta en los giros de un vals
Te acuerdas mi amor,
Cuando juntos solíamos pasear
Escuchaba tu risa cristalina,
Era yo el hombre más feliz
Despierto y regreso a la realidad.
De saber que tu no estas.
15/05/03 20:14:38
Fco. H. Figueroa
Si pudiera cambiar
Si pudiera cambiar los hechos,
Para que no te hagan sufrir,
Prometo no decir nada hasta después,
Porque con vehemencia hoy y siempre,
Estaré esperando tu amor y tus caricias
Ya no puedo seguir así, un minuto,
Ni una noche más, si no estás junto a mí.
Si pudiera cambiar los hechos, si pudiera
Yo movería el mundo en aras de nuestro amor,
Secarían tus ojos de lágrimas.
si al sol y al viento les dices,
Que deje de existir todo moriría.
Así moriré yo,
Si no puedo tener tu sonrisa y tu amor.
Y si de tu corazón me sacas, mi corazón yacerá.
Hoy mi vida y destino están contigo.
Si pudiera cambiar todo
Ni tus pesares ni tus lágrimas existirían.
19/04/03 15:09:46
Fco. H. Figueroa
Cien Noches
AUDIO Te vi como en sueños llegar a mí,
Desnuda bajo tu suave velo de tul,
Que deslumbró y desbordó mi conciencia.
En rítmica danza se agolpan recuerdos en mi mente,
Tu belleza destacas, armoniosa y sensitiva.
Con altivez de soberana, cabalgas tu potro garañón.
Desafiando los peligros del fragoroso combate.
En mil senderos anduvimos, yo era tu prometido.
Gritos y retos de guerra, invitando al combate,
Orgullo de guerrero a la sombra de tu blasón.
En el pedregoso horizonte y sus planicies,
Fin del camino pegado a mi destino,
Que en traicionera asechanza golpeó sobre mí,
Verte caer herida, vencida para siempre.
En la triste penumbra de mi tienda,
Donde cien noches contigo pase.
Escucho el retumbo del rudo golpear de cascos.
Son los corceles que en desbocadas manadas,
Baten el parche de las llanuras.
Es incontenible el frío de mi alma desolada,
Que hace inminente mi partida,
Todos piden mi confesión.
Como decir mi pecado sin inculparla a Ella.
Mi muerte sufre la agonía, de imponderables caminos,
Como cintas eternas, que entrelazaron nuestras vidas.
Ni arrepentirme, ni romper el cántaro del que bebí.
Mi boca sedienta, solo anhela la frescura de su boca,
Esté con ella, como gota de vida eterna,
Agosto de 2000
Francisco H. Figueroa
MI AMIGO
AUDIO Cuando se sabe quien es el verdadero amigo
De siempre la fortuna tocó a mi puerta,
De sus esplendores mucho tiempo gocé,
Con todos mis amigos, los amigos de siempre,
Que permanentes en mi casa estaban.
Frecuentes holgorios, mano sobre mano daba
Nunca pedí nada, pues Yo nada necesitaba,
Elegí amigos y a gente que a mi casa llegaba,
Buenos vecinos tenía, solo uno no era de mi agrado.
Molestaba su presencia no era mi amigo.
En la vida se tiene tropiezo,
Decadencia en lo económico
Ya no tenía coche ni dinero abundante como antes
Era pleno invierno, se enfermó mi nena,
Me encontraba sin dinero ni auto a quien pedir,
Mis amigos se habían evaporado, estaba solo.
Llego a la compraventa a empeñar mi reloj,
llorando a viva lágrima para conseguir el dinero,
Explicando que mi hija estaba muy enferma.
Era tanto mi pesar que no vi quien estaba allí
El vecino no querido por mí, escuchando atento,
Me llamó y dijo que no empeñara el reloj,
Que él me prestaría el dinero y su auto.
Yo con vergüenza dije; pero no puedo aceptar
Y agradezco tan tremendo favor
Para eso están los amigos contestó
Pero Yo no fui su amigo dije
Él respondió pero Yo Sí
22 de noviembre de 2000
Francisco H. Figueroa
LOS MIEDOS
AUDIO Quisiera llorar y no puedo, quisiera reír y no debo
Sin embargo estoy llorando y también estoy riendo.
Tendría que correr y no lo hago, no porque no pueda,
Es mi angustia que manda, son mis miedos los ciertos.
Cuando fui niño me dijeron, tienes que hacer esto,
Tienes un camino a seguir, indicaron la dirección,
Y Yo a ciegas empecé a caminar por ella.
Me pusieron un Nombre, me bautizaron,
Tienes que amar a Dios fue el mandato
Que debía ser humilde, respetar la ley,
Que la lealtad y la amistad van unidas,
Que la virtud es, de compartir con los hermanos,
Lo que a ellos les falte, era mi obligación
Que todos éramos iguales dentro de la Ley impuesta
Lo que no me dijeron lo fui viendo en el camino
Salvadores de almas, prometiendo un lugar a la par del Divino,
En busca de pobres para arraigar sus nidos
Que los que fabrican las Leyes son quienes las usan para su propio beneficio,
Que el futuro esta en sus manos salvo providencia Divina
Que el camino a seguir es largo rodeado de cerco
No sé si existo, nadie preguntó que quiero para mí
No sé si debo estar donde a nadie le importo
Podré quitar mis miedos, descubrir mis ojos,
Quitarme las ligaduras, tener sabiduría.
28 de enero de 2000 Francisco H. Figueroa
DIOS a ORILLA del CAMINO
Pensativo a la orilla del camino,
Se encuentra Él, contemplando,
Ve a los hombres como en caravanas,
Algunos pasan sonrientes, serios otros,
Cada uno pensando para sí, en su ego,
En superar a otro, no importa como.
En la lucha permanente por la existencia,
Pobre Dios el problema que tiene,
Su fuerza es demasiada para usarla,
Su lenguaje desoído por el hombre.
Él, lo ve todo, todo lo valora y espera,
Que el equilibrio lo supere a todos.
Que la razón de la sin razón se aniquile,
Que el hombre cambie de actitud.
Que vea a orilla del camino que está,
Su meta abierta a la superación.
Para eso fue creado el hombre
Para llegar a la perfección.
Se logrará en el equilibrio
Universal de los tiempos
27 de marzo de 2004
Francisco H. Figueroa
DIOS dime Porqué
AUDIOLe pregunté a Dios.
Si equivocado estaba
Me lo haga comprender.
Si creaste el mundo
Y a tu imagen me hiciste.
Si lo que me rodea
Hecho a la perfección está.
Sí los grandes secretos
Estuvieron vedados
Para los seres equivocados.
Sí dentro de la perfección,
Existe la imperfección.
Si dejo que ocurra todo,
Sin importarme por qué.
Si aquel que nace honrado.
El otro equivocado.
Si muchos nacen sanos
Tantos otros insanos.
Quien maneja el mundo,
Cuantos nos mandan.
Yo no inventé la atómica.
Yo no pedí me trajeran.
Tampoco pinté mi color.
Negros, Amarillos y Blancos,
Todos mezclados buscan su raíz.
Sin pensar lo que son y que van al mismo lugar.
Ricos o pobres viven maldiciéndose.
Dios dame la mano para escaparme.
Febrero de 2001
Francisco H. Figueroa
El elegido
Con su sonrisa y mirada benigna, cubre a todos.
Iluminando cada roncón del Universo.
Con la fuerza de su luz todo lo ve,
Como si no existiera el dolor.
En vuelo silencioso, que acorta el tiempo
Ni nace ni muere, él, esta allí permanente.
No sabe de pesares ni angustias.
El que le quiera ver, que salga de su oscuridad.
Brinda su calor de vida a todos por igual,
Al ver su poderosa frialdad,
Pienso, que no conoce mi ansiedad.
A unos les da vida, a otros les da tempestad.
Yo sé que existe, de eso estoy convencido.
De que manera saber, como estar con él,
No encuentro repuesta a mi pregunta,
Cual el lugar para no caer.
Lucha tenaz y desigual, la del hombre sin posesiones,
La miseria engulle su vida, sin que a nadie le importe.
Imponderable el destino de cada uno,
Entra en un mundo de prestado.
Quien pudiera saber, los secretos de los vientos,
Quien para someter a la descontrolada tempestad,
Poder demostrar, bravura ante tanta impotencia.
Llegar a ser puro, como el agua de manantial
El Elegido solo puede.
Julio de 2005 Francisco H. Figueroa