martes, 9 de septiembre de 2008

Fragmentos







Fragmentos de poesías
De Francisco Héctor Figueroa







Principal

Si yo pudiera en mis alas llevarte.
Te llevaría como se lleva un ángel,
Juntos, a la cima dorada del mundo.

Hoy recuerdo con nostalgias,
Las horas pasadas a su lado.
El nudo en la garganta,
No deja correr el llanto.

Cruza los mares
Llega hasta ella, y cuéntale
que mis ojos ya no ven
Que en su espera,
Mi vida se fue

No se debe regalar lo que a golpes ha costado,
Mire amigo nunca derroche sus conocimientos,
Oratoria, si rodeado de gente que lo entienda,
Los brutos solo tienen olfato para la comida.

En tus bellos amaneceres,
Respiré tu aire, como si fuera tu aliento
Y en tus noches me duermo
Con tu romántica luna de plata

Es para ti este ramo de rosas
Son elegidas de mis jardines
Ellas son tan hermosas
Pero no tanto como tu

Cada ves que escucho su preludio,
Mi alma vuela como ángel celestial.
Tomando la frescura del manantial,
Adueñándose de todo calor viviente

Campos inmensos, no hay donde pisar.
Todos con dueños están, y Yo a su merced.

Pudiere que mi verba fuere aguda,
Es la simpleza en mí, la expresión.
No busco palabras destacadas,
Por miedo de profanar el sentido.

El tiempo ha pasado y dejado
Una clara visión de tu existencia
Mas allá la bruma y la angustia.

Así me pasa a mí
De pensar que al regresar
Tú ya no estés
Entonces que seria de mí

El beso fugaz de Ella, será el beso,
Que cubra para siempre mi destino.

La gente apurada va
Nadie se detiene a hablar
Cada uno en su camino
Buscando su destino

El tiempo a mis afectos se llevó,
Buscando y buscando encontré,
mi barrilete guardado en un rincón
Quien me esperaba para decirme,
que en la casa, solo queda él,
hilo cañas y papel

Si tú lloras mi niña
A mi me harás llorar
Las flores del jardín
Tristes se pondrán.

Existe el día existe la noche
Pero más existe en Ti, el amor

En el devenir de mis quejas encontré
Que la mayor dicha de mi existencia
Estuvo dentro de cuatro paredes rotas

Si estuvisteis dentro de tu madre
Sin conocer tu próximo nacimiento
Acuérdate da tu mano al indigente

Le doy las gracias al Divino,
Haberme permitido tu compañía,
Parte de todos tus caprichos,
De ilusión y fantasías.

Historias y pasiones en este loco universo
Universo nuestro, vida y apasionamiento
El futuro es hoy, y nuestro sincero amor

Tú la Reina, yo tu esclavo,
Vive en mi y yo viviré

La noche es una sombra tapando la luz,
La noche es luz para muchos,
Sepulcro para otros, como llegó, pasó.

Quisiera detener el tiempo cuando cerca estés,
Escuche tu voz, perciba tu perfume
O estés en mi pensamiento, no dejarte ir.

Buenas tardes mi amor,
He venido a libar otra vez,
La miel de tus labios.
Damisela hermosa,

Siempre estaré,
Escuchando tu voz,
Teniendo tu amor,
Besando tu boca.

Como la ilusión misma de vivir,
Bajo el fulgurante brillo de tus ojos.
Seré parte, de una brillante cascada,
De ilusorias fantasías.

Entonces de ella me enamore,
Y por primera ves, mi corazón palpitó.
Y con el alma en un hilo,
Temiendo que ella,
Me fuera a decir que no.

De tu vientre me diste alas para volar
Madre querida.

Escucho el retumbo del rudo golpear de cascos.
Son los corceles que en desbocadas manadas,
Baten el parche de las llanuras.

Yo con vergüenza dije; pero no puedo aceptar,
Y agradezco tan tremendo favor,
Para eso están los amigos contestó
Pero Yo no fui su amigo dije
Él respondió pero Yo Sí.

La vida se compone de amor, tristeza, amarguras,
Esperanzas, ganas de vivir, amar y ser amado




Palos atados en cruces a orillas
Flores marchitas aun muestran
En un alto de parada funeraria
De infelices abatidos en desgracia
La rueca todo tipo de ovillo hila

Cuantas inmensas razones,
Hacen que cuaje una semilla,
Serán los vientos, las lluvias,
O será por obra del Divino.

Alzo mi copa, en ella está todo lo nuestro
Turbulento desasosiego de nuestras vidas
El silencio de la noche llevará la misiva

Que te amo con alma y vida
Que te amo, que por ti muero
Que vivir sin tu amor no puedo

Cada pisada deja su huella imperecedera,
Aunque los vientos con polvo la tapen, ella existe.
Perdura en las historias sempiterna de los tiempos,

Lágrima penitente, que el tiempo petrifica.
Destellos que escapan de las sombras,
La veracidad verbal, que sale de lo íntimo.

Después de tu larga ausencia,
La amargura llegó a mi puerta
Asomó el pesar a mi existencia,
Tu bella imagen resplandeciente,
Le dio luz, a mi vida en espera.

Y notar, que no es tarde para mí
Que no fue vano a tu vida llegar.

Y como a una hermosa flor
Deleité tu perfume y tu color
Y así todos los días al despertar
Estuvieron junto a mi, tu y tu amor
Yo, amándote y mimándote.

Soy como un despojo, barrido por los vientos.
Vivo, porque tu estás en mis sueños,
Si no estuviera en ti, Nada de mí sería.

A vos encanto hecho mujer,
Te entrego mi alma y corazón

De la mano la llevo y me siento suyo.
Es la imagen divina que llena mis sueños
No existe la noche porque Ella está,
Y los sueños parecen realidad.

Una vida esperaré, otra más y más allá,
En un día eterno nos encontraremos.
Y el sufrimiento dejará de ser.

Perdóname Señor
Porque grande es tu poder,
Hazle comprender
Al corazón su error.

En alas y aras del destino volaré
Al país de los sueños y eterno será,
tu amor y mi amor.

Que las yemas de mis dedos acaricien tu piel.
Extasiada vueles a las lejanías del amor.
Alberga en tu seno a este sediento.
Déjame beber de tu manantial de agua fresca.

Quiero contarle mis penas al viento,
Penas profundas, penas del alma.
Penas que viven en mi recuerdo.

Somos en un instante, un amor para siempre.
Una promesa de amor que solamente
Viviremos los dos.

El frío de la ventisca
Penetra en el cuerpo
Y llega hasta el alma
Del ser desamparado

Fuiste para mí,
El sol que ilumino mi vida,
El agua pura que calmó mi sed.
A tu lado sentí, las ansias de vivir,
El placer de amar,
como nadie pudo amar, a la luz de tu mirar.

El alma se fortalece, al estar libre,
Ve el final del camino al que esta atado,
Puede emprender el vuelo sin nada llevar,
Deja plantado el árbol de la amistad.

El río que siempre está
Como testigo ausente
Pasa y mira sin preguntar

Aplacar mi sed quisiera,
Beber de tu cántaro pudiera, bebería hasta morir,
En la rosa roja de tu boca, la dulce miel.


La vida no me mostró los secretos ocultos.
Cuando expire mi vida y pase delante de mí,
La imagen de realidad, entonces habré obtenido
Mi verdad.

Entonces los que tienen el poder, que harán,
tal vez sepulcros de oro, donde está la verdad,
Solo Dios puede decir porque tanta maldad.

Que los que fabrican las Leyes son quienes las usan para su propio beneficio,
Que el futuro esta en sus manos salvo providencia Divina

Negros, Amarillos y Blancos,
Todos mezclados buscan su raíz.
Sin pensar lo que son y que van al mismo lugar.

Muchos años pedaleando tu máquina de coser,
Consiguiendo el pan para los tuyos,
Sufriendo toda clase de penuria con la escasa paga,
Zapatillas sanas cuando se pudo, un cuaderno y un lápiz,
Libro ni que hablar,
El guardapolvo raído de tanto lavar

El viento traerá la lluvia para la tierra sedienta,
Que acuna en su seno la fuerza de la vida,
La madre amamanta de sus pechos a sus hijos,
Transmitiendo un mensaje imperecedero.

Solo sé que el final nuestro será,
Los dos junto a Él, los dos junto a Dios,

Los huérfanos quedan a merced,
Del imponderable sustituto.
La madre leona ha muerto, solos,
Muy solos sus cachorros se quedan

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