martes, 9 de septiembre de 2008

Poesía Refugio del Alma


Poesías refugio del Alma

- Experiencia - Canto de esperanza - Sueños de libertad - El Regreso - La Partida - Ansiada Libertad - Los Duendes -
- Madre Sálvame _


EXPERIENCIA AUDIO Principal

Senderos y ríos he cruzado,
Llevando a cuesta mis pesares
Campos áridos Yo he arado
Cosecha de buen trigo en mis manos he tenido
De que me han servido si su valor no he conocido.
He abierto libros y en su página he encontrado,
Los errores de mi vida pasada,
De que me ha valido
Si tarde Yo los he leído.
Así mi vida ha pasado con muchos tropezones,
Siempre hojeando libros,
Tratando de encontrar repuestas.
Pero tuve que dejarlos de lado,
Ellos no saben contestar
A quien no sabe preguntar.
Presten atención a esta mi expresión,
Hablo de algo cierto y sincero,
Antes de ir por el mundo,
Buscando su vocación,
Debe entender el hombre,
Que tiene que estudiar primero.
He pasado mi vida luchando y luchando,
Tratando de mirar mas allá de mis ojos,
Con los hombres sabios Yo he hablado
Buscando repuesta a mi ignorancia.
Defensor de causas ajenas,
Pasa por ser una buena acción,
Creyendo defender la verdad,
Ni comedido ni entrometido,
Puede que ellos en su intimidad
Arreglen sus diferencias,
Queden de amigos y vos,
Pases a ser su enemigo.
Por creerme conocedor de todas las cosas
Hablaba y hablaba, pretendía educar a todos.
Hay que enseñar si a uno se lo solicitan,
Uno no es maestro, solo comedido.
Tendré que aprender mas,
De lo que Yo, crea que más sé
No amanecerá mas temprano,
Pero si llego antes mejor,
El que antes llega tiene mas tiempo de pensar.
No se debe regalar lo que a golpes ha costado,
Mire amigo nunca derroche sus conocimientos,
Oratoria, si rodeado de gente que lo entienda,
Los brutos solo tienen olfato para la comida.
Si tenéis un capataz que se equivoca a menudo,
Mira a otro lado, haced el desentendido.
Tu obligación comienza por obedecer primero,
A nadie le gusta verse rectificado en sus errores
A la larga has de pagar caro tu comedimiento.
La verdad es verdad en todas partes,
Aunque a simple vista no se la pueda ver
Nunca se compare la verdad con la mentira
La mentira no tiene lugar ni espacio.
Para decir la verdad tendrá que esperar,
El momento en tiempo justo y oportuno
Tenga cuidado y nunca se olvide
Le creen mas a una mentira dicha a tiempo
Que a cien verdades juntas.
En mi vida he tropezado con malas situaciones
Al pobre no hay embrollo que no lo ate
A conclusión he llegado que lo ajeno es ajeno,
Y que lo de uno es prestado, lo principal es valorarlo.
Estos párrafos hablan de mi trayectoria,
Hojeando libros desteñidos por el tiempo,
Miro los campos,
Miro el cielo amarillento de la tarde,
Me pregunto,
Si he cumplido con el anhelo de los míos.
Si es tiempo que el ocaso tape al día
Y que la noche, decida,
Si es momento de partir

Abril de 2001

Francisco H. Figueroa




CANTO de ESPERANZA AUDIO

Trinan alegre los pájaros en la mañana,
Luz del nuevo día, esperanza de vida,
Parece todo igual al anterior,
Pero ha pasado un día mas, cuidado,
Hay que aprovechar, la luz el tiempo y la vida.
Busquemos un lugar, construyamos un nido.
Junto al río con su follaje abundante, allí
Nuestro hogar será.
Mi canto elevará esperanza de futuro,
Para aquellos que no pueden expresar su canto.
Poder volar al insondable infinito,
Poder volver y no ser prisionero del destino,
Seré libre de alma.
Poder respirar el perfume de las flores,
Sin extasiarse.
Abarca la mirada el universo sin que me asuste.
Poder correr de igual a igual con el viento.
Estar de la mano con el Creador, ser uno y todo.
Que no me ciegue el Sol ni la codicia del oro.
Poder descifrar y entender los enigmas de la vida.
Poder mirar mas allá de la gran pared negra.
Escarbo los rincones de la mente, ver qué, hay.
El viento traerá la lluvia para la tierra sedienta,
Que acuna en su seno la fuerza de la vida,
La madre amamanta de sus pechos a sus hijos,
Transmitiendo un mensaje imperecedero
De la semilla un tallo muy verde saldrá,
Abrirá paso a través de la tierra buscando la luz,
Fuente eterna de vida.
Como el hombre que se abre camino en la
Vida, en busca de la luz de la sabiduría para
Para que, pueda crecer.

27 de marzo de 1999
Francisco H. Figueroa

SUEÑOS de LIBERTAD AUDIO

Bellos y brillantes colores ella tenía,
Cuando ese día en el mercado la adquirí.
Era una Reina Mora como nunca había visto,
Maravillado escuchaba su alegre canto,
Inquietantes movimientos en tan poco espacio.
Compré una amplia y linda jaula,
Comida especial para esa ave,
En la galería del frente la pondría,
Para deleitarme con su canto.
Era fin de semana, una fiesta organicé,
A mis invitados la adquisición mostré.
No es fácil conseguir un ejemplar como este
De ella solo esperaba su canto.
Ya en su jaula en la galería la instale,
Sentado en mi mecedora esperaba que entonara,
Saltando de un lugar a otro, un gorjeo entonó,
Siguió cantando, para después callar,
Pareció mirarme, al hacerlo me escrutaba.
Su canto era triste, melancólico, en su añoranza
Me pareció que gemía, estaba prisionera.
Yo, la terminaba de condenar,
Estaría para siempre, a mi servicio.
Como puedo hacer tal cosa, quien era yo,
Para quitarle así su libertad.
Me puse a meditar, si fuera posible que soportara,
O si muriese de pena, entonces le di su libertad,
Abrí la jaula, lo dejé ir, indeciso salió al exterior,
Un vuelo ensayó, se posó sobre la jaula y cantó.
Su canto como nunca había oído.
Ella vuelve todas las tardes, se posa y canta,
Su canto habla de libertad,
De cielos de infinitas lejanías
18 de enero de 2001
Francisco H. Figueroa



EL REGRESO AUDIO

El suave acorde que se escucha,
En la quieta y apacible tarde,
Son los músicos que ensayando están.
El crepúsculo con su frescura,
Con su cielo color naranja,
Es una pintura la puesta del sol.
Como si fuera naranjal esperando un chamamé.
El cielo de nuestros criollos
Que observa el gran acontecimiento.
Se escucha el suave bordonear de una guitarra
El Carlos la viene cantando, es La Telecita.
Es Lucero y el Carlos que han bajado a dar serenata
Han regresado para estar con los suyos.
Son los pintores de la música,
Que con cadente ritmo de bandoneón y guitarra,
Interpretan la melodía. Es el Yaguareté
Que ha regresado a su lugar querido,
Echo música en tiempo de chamamé.
Él no quiere que haya pena,
Que lo recuerden bailando y cantando
Con música de chamamé
Nocheros de la noche criolla, la noche del Litoral.
Plasmado en su pentagrama,
Haciendo historia con su bandoneón.
Como en la noche criolla del Litoral.


Abril de 2003 Francisco H. Figueroa


PARTIDA AUDIO

Quien sabe cuando dejare esta huella mía,
Todo lo que tenia lo invertí en mi vida,
Tengo las manos vacías y corazón lleno de
Locas esperanzas, de librar la última batalla
En a celda oscura y fría de mi soledad.
Arde con apacible lentitud el leño en el hogar,
Mi vista recorre el lago a través de la ventana,
Mi espíritu admira la belleza del lugar,
También ella es fría y solitaria como mi triste encierro.
Mientras mi cuerpo se debate en cruel dolencia,
Flotando sobre las aguas del lago vienen a mí
En densa bruma, sus caras me son familiares,
Todos ellos son conocidos, abruman los recuerdos
Mucha gente vino de visita, está en desconcierto,
Ver a muchos que Yo no he querido,
Que los he tratado mal, vino mi hermana,
No puedo levantar para atenderla.
Porque tanta gente a mí alrededor, porque
Lloran mis hijos, mis amigos, los amigos de
Mis amigos, porque si estoy bien, he librado
Mi última batalla, le he ganado a la cruel dolencia.
Libre estoy próximo a partir, un consejo quiero darles,
no se deben llorar las partidas
El secreto sabe vivir en paz, en total armonía,
Poder estar libre de ataduras.
No les pase lo que a mí, que recién hoy vienen por mí.
Junio 10 de 2000
Francisco H. Figueroa


Ansiada Libertad


No es solo una palabra
Es ansia de vivir sin opresión
De ti hablan los hombres,
Te veneran los filósofos,
Los políticos te proclaman,
Todos juntos te usan para oprimir
Libertad
Todo el mundo quiere ser libre
Pero todos tratan de oprimir
Invocando tu nombre se mata,
Se humilla a los oprimidos
Se avasallan sus derechos
Lastiman y dañan tu nombre
Libertad
Por ti se rigen las Leyes,
Por ti se alzan los pueblos
Eres ansiada por todo ser,
Con tu nombre se cubren
Los opresores de turno
Los que quieren protegerte
Están desamparados.
Libertad
Eres ya casi un recuerdo
En la memoria de los pueblos
Políticos y poderosos te usan
Para tapar las patas de sus mentiras
Para llenar bien sus bolsillos
Y el hombre está siempre sin libertad.

29 de Abril de 2003
Francisco. H. Figueroa

LOS DUENDES


Yo pregunto dónde están ellos, Sí Yo los llamo ¿vienen?
Creo que sí están junto a nosotros son nuestros,
Si necesita algo, pedirles, ellos resuelven el problema,
Porque ellos todo lo ven mas allá de nuestra visión,
Pero hay un duende especial, él está siempre
En uno, predomina en nuestros actos.
En un principio no supe interpretar que era,
Quien venía siempre en mi ayuda
Cuando algún problema tenía, sin saber lo llamaba,
La solución llegaba mi duende presente estaba.
Él imprimió en mi, conocimientos antes no vistos,
Siempre me acompañó, dándome la exacta dimensión.
Le pedí a mi duende me acompañe en esta empresa,
La idea fue de él, siempre revolotea cerca de mí,
El me insta a pensar, divago me lleva no sé dónde.
Toma mi mano escribe versos poesías, cuentos,
Vaya a saber en que dimensión estará,
Ya, descansado releo los escritos y pienso,
Si fui yo que los escribió,
Como pude escribir esto olvidando que fue
Él quien los escribió.
Le pido viaje, a lugares no hollados por el hombre.
Traiga en pensamiento las historias por él vista.
Dé a todos por igual sin mezquindad.
Como un inmenso e inagotable manantial
De Divinas enseñanzas.

Abril de 2000 Francisco H. Figueroa


Madre sálvame

L a vida miserable
Me jugó una mala pasada,
Y aquí estoy,
En mi lecho de moribundo.
La vida me llevó
Por distintos caminos,
Festines malditos
Que infestaron mi vida y mi sangre.
Hoy solo quiero, estar con mi madre,
Madre, madre querida, madre del alma.
Recuerdas madre, aquellos días,
Cuando en mi niñez, en tu regazo lloraba,
Y tu secabas mis lágrimas de niño
Hoy mi destino está marcado,
El final de mi vida ha llegado.
Con vehemencia, madre te lo pide,
Que cuides a mi hijita.
Dile que su padre la ama,
Que la amará siempre,
Mas allá de la muerte.
Madre, madre querida,
Solo quiero estar contigo.

12/05/03 0:23:23
Fco. H. Figueroa

No hay comentarios: